Las palabras que le pedimos a la gente aceptar
Dos momentos, y las palabras exactas de cada uno: cuando un negocio guarda una tarjeta con nosotros, y cuando alguien llama a un negocio que usa Recepción. Están aquí para que nadie tenga que fiarse de nuestra palabra sobre lo que se dijo.
Guardar una tarjeta
Esta es la declaración al lado de la casilla que un negocio marca cuando guarda una tarjeta. Marcarla es el acuerdo, y nosotros guardamos el registro de cuándo pasó. Está escrita como Stripe, que maneja la tarjeta, pide que se escriba: quién puede cobrar, cuánto, cada cuánto, y cómo parar.
Autorizo a Borinken Labs a guardar esta tarjeta y a cobrarle «su precio mensual», más el IVU que aplique, cada mes por «el plan que escogiste», sin volver a preguntarme cada vez. El primer cobro es el «la fecha del primer cobro»; después, el mismo día de cada mes. Si cambio de plan, el cobro cambia al precio de ese plan y me avisan antes. Puedo cancelar cuando quiera desde mi cuenta o escribiendo a hola@borinkenlabs.com; el servicio sigue hasta el final del mes que ya pagué, como dice la política de reembolsos y cancelación.
«El plan que escogiste», «su precio mensual» y «la fecha del primer cobro» se llenan con tu propio plan cuando lo ves en la pantalla de registro.
Contestar una llamada
Esto es lo que oye el que llama antes de que se grabe nada, en su idioma. No se graba nada hasta que la persona acepta.
Le atiende el asistente de «nombre del negocio». La llamada se graba y se transcribe, y «nombre del negocio» puede escribirle a este número. ¿Está de acuerdo?
El sí es la palabra de la persona — «sí», «claro», «dale», «okey», «yes» — o presionar 1. Si el asistente no entendió la respuesta, pregunta una vez más:
Perdone, no le escuché. Si está de acuerdo, presione 1.
Si la persona dice que no, no dice nada, o no se le entiende, esta es toda la llamada. Al negocio solo se le dice que el número llamó, y cuándo:
Entendido, no grabamos nada. «nombre del negocio» verá que usted llamó y le devolverá la llamada. Gracias por llamar.
Después de un sí, el asistente invita a dejar el mensaje, y da una salida más:
Después del tono, diga su nombre, su dirección y qué necesita. Al terminar, marque numeral o cuelgue. Si no desea que se grabe su mensaje, marque nueve.
Por qué se pregunta así
El Código Penal de Puerto Rico (Ley 146-2012, Artículo 169) hace delito grabar una conversación privada sin el consentimiento expreso de todos los que están en ella. Un letrero en la pared no cubre una llamada, y quedarse en la línea no es un sí dicho. Por eso el asistente pregunta, y espera.
Qué cubre la pregunta, y qué no. Cubre dos cosas y las nombra: grabar y transcribir la llamada, y que el negocio te escriba a ese número. Dice «escribirle», y eso es lo que quiere decir — un mensaje a tu teléfono. No cubre WhatsApp, ni Instagram, ni Messenger, y Recepción no los usa. Tampoco es permiso para una promoción; una promoción necesita un permiso que tú le diste al negocio aparte, por escrito.
Un negocio que usa Recepción puede ajustar las palabras de su saludo, pero la pregunta se hace siempre, y no se puede apagar. Cuando nuestra copia de estas palabras y la del producto difieren, la del producto es la que oyó el que llamó.